Quien madrugue este domingo en Candelaria y salga a la calle antes del desayuno ya notará algo raro: el cielo no tiene ese azul limpio de siempre. Hay una especie de velo amarillento, casi polvoriento, que lo cubre todo. No es niebla. Es calima. Y viene acompañada de un calor que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha considerado suficiente para encender los avisos en varias islas del archipiélago este 25 de mayo.
Según los avisos activados por Aemet, Tenerife es una de las islas donde el termómetro puede rozar o superar los 34 grados a lo largo de la jornada. No es el tipo de calor húmedo y pegajoso del verano más profundo, pero sí el que cansa: ese sol plano, sin brisa que valga, que convierte cualquier paseo en algo que hay que pensar dos veces.
La responsable de todo esto es una intrusión de aire cálido y seco procedente del norte de África, que arrastra consigo una carga importante de polvo sahariano en suspensión. La calima resultante no solo enturbia las vistas, sino que reduce la calidad del aire de forma notable. Quienes tienen asma, alergias respiratorias o simplemente los pulmones más sensibles lo notarán antes que nadie.
Qué islas están bajo aviso y qué tipo de alerta activa Aemet
No es solo Tenerife la que recibe esta jornada con la guardia alta. Según informa Canarias7, la agencia meteorológica ha encendido los avisos en varias islas del archipiélago, tanto por las temperaturas elevadas como por la presencia de calima. La combinación de ambos fenómenos es lo que convierte este domingo en una jornada para tomar en serio, aunque no haya truenos ni viento fuerte de por medio.
Los avisos por calima implican, entre otras cosas, que la visibilidad puede verse reducida en determinadas zonas, algo que afecta especialmente al tráfico aéreo y a quienes tengan actividades al aire libre planificadas. Además, el polvo en suspensión puede depositarse sobre superficies, vehículos y terrazas, ese fenómeno tan conocido en las islas que, al final, no sorprende a nadie pero sigue resultando un fastidio.
«Se esperan temperaturas por encima de los 34 grados en puntos de Tenerife y una intrusión de calima que afectará a varias islas del archipiélago durante la jornada del domingo.»
Aemet·Agencia Estatal de Meteorología
Eso sí, conviene no confundir este episodio con una ola de calor en toda regla. Los episodios de calima con temperaturas elevadas son relativamente frecuentes en Canarias cuando la circulación atmosférica gira hacia el sur y el anticiclón norteafricano empuja hacia el archipiélago. Lo que cambia es la intensidad y la duración, y en este caso los modelos apuntan a que la situación se irá disipando en los próximos días.
Recomendaciones prácticas para pasar el domingo sin sustos
Aunque el cuerpo pida playa, este domingo conviene ajustar los planes. Las horas centrales del día, entre las doce del mediodía y las cinco de la tarde, serán las más delicadas tanto por el calor como por la concentración de partículas en el aire. Llevar agua, evitar el ejercicio físico intenso en el exterior y buscar la sombra son consejos que suenan a tópico pero que en jornadas así cobran todo el sentido.
Para quienes tengan niños pequeños o mayores a su cargo, la recomendación es aún más clara: mejor el interior durante las horas de más calor, con las ventanas semicerradas para que no entre demasiado polvo, y aprovechar la tarde-noche, cuando las temperaturas bajan y el ambiente mejora. Las personas con enfermedades respiratorias deberían tener cerca su medicación habitual y evitar exposiciones prolongadas al exterior.
Al final, estas jornadas de calima y calor son parte del paisaje climático canario. No son una novedad, aunque cada vez aparecen con más frecuencia y con mayor intensidad, algo que los científicos llevan años señalando. Lo que sí puede hacer cada uno es prepararse bien: agua, protección solar, y quizás dejar la excursión al Teide para el lunes, cuando el cielo vuelva a ser ese azul que merece la pena.