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martes, 26 de mayo de 2026 · 21:12 · Santa Cruz de Tenerife
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Caso Tradex

Sentencia firme para el caso Tradex, la macroestafa que sacudió Santa Cruz

El tribunal ha dictado fallo en el caso que durante años afectó a cientos de vecinos de la capital tinerfeña, muchos de ellos captados en el entorno más cercano.

El Palacio de Justicia de Santa Cruz de Tenerife, donde se han ventilado algunos de los tramos del caso Tradex.

El juzgado competente ha dictado sentencia en el caso Tradex, la macroestafa que durante años dejó un rastro de perjudicados por casi todos los barrios de Santa Cruz de Tenerife. El fallo pone fin, al menos en esta fase judicial, a uno de los procesos por fraude más recordados en la historia reciente de la capital.

Quien vivió en Santa Cruz en aquellos años lo recuerda con precisión. Tradex no era una estafa anónima ni lejana. Era la del vecino del quinto, la del compañero de trabajo, la del familiar que convenció a otros familiares. Por eso caló tan hondo. No hacía falta buscar a las víctimas: estaban en los portales, en las peñas, en los comercios del centro.

El caso se extendió como una mancha de aceite por la ciudad. Muchos de los afectados habían entregado sus ahorros con la confianza que solo se deposita en alguien conocido. Cuando el esquema se desmoronó, las pérdidas no fueron solo económicas. En muchos casos también lo fueron las relaciones.

Un proceso judicial que se prolongó durante años

La causa judicial ha tenido un recorrido largo y complejo, como suele ocurrir en los casos de fraude organizado con múltiples perjudicados. Los afectados tuvieron que esperar años para ver el asunto resuelto ante los tribunales, un tiempo en el que muchos de ellos perdieron la esperanza de recuperar lo perdido o, al menos, de obtener un reconocimiento formal del daño sufrido.

Este tipo de procesos suele complicarse cuando el número de víctimas es elevado y cuando los hilos del fraude se ramifican entre distintas personas y estructuras. En el caso Tradex, la red de captación fue precisamente su punto fuerte: el boca a boca entre conocidos actuó como el mejor mecanismo de expansión.

¿Llegará la sentencia a tiempo para que los afectados recuperen algo de lo que perdieron? Esa es la pregunta que muchos vecinos de Santa Cruz se hacen ahora que el fallo ya existe.

Lo que significa esta sentencia para los afectados

Para quienes llevan años esperando, la existencia de una resolución judicial es un primer paso. No siempre implica recuperar el dinero, pero sí supone un reconocimiento legal del fraude y, en su caso, la determinación de responsabilidades penales y civiles.

En Santa Cruz todavía quedan vecinos que hablan de Tradex con la mezcla de rabia y resignación de quien aprendió una lección cara. Algunos perdieron cantidades que representaban años de ahorro. Otros arrastran aún el malestar de haber sido el eslabón que metió a otros en el engaño sin saberlo.

La sentencia llega en un momento en que los fraudes de inversión siguen siendo un problema activo. Las formas cambian, las plataformas también, pero el mecanismo de fondo es el mismo: la confianza como palanca. Y Santa Cruz, como cualquier ciudad donde la gente se conoce, sigue siendo terreno abonado si no se activa la precaución.

Ahora que el caso tiene sentencia, queda por ver si abre la puerta a reclamaciones civiles efectivas o si los afectados se encontrarán, una vez más, con que la justicia llega pero el dinero no vuelve.

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